El Día Mundial del SIDA, conmemorado anualmente el 1º de diciembre, es una oportunidad para celebrar y respaldar los esfuerzos mundiales para prevenir nuevas infecciones por el VIH, ampliar la concientización y los conocimientos sobre el virus y apoyar a las personas seropositivas.


Establecido en 1988, el Día Mundial del Sida fue el primer día dedicado a la salud en todo el mundo, y la razón de elegir esa fecha concreta fue por razones de impacto mediático, al ser el primer día del mes de Diciembre. Desde entonces las agencias de las Naciones Unidas, los Gobiernos y la sociedad civil se reúnen cada año para luchar en determinadas áreas relacionadas con el VIH.


Origen del Día contra el SIDA


En la Cumbre Mundial de Ministros de Salud de 1988, dentro de los programas para la prevención del SIDA, se declaró a 1988 como el "Año de la Comunicación y la Cooperación sobre el Sida". La Organización Mundial de la Salud (OMS) propuso que el 1 de diciembre se declarase Día Mundial del SIDA. La propuesta tuvo el apoyo de la Asamblea Mundial de la Salud y de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Desde entonces han seguido la iniciativa gobiernos, organizaciones internacionales y demás entidades de todo el mundo.


Desde 1988 hasta 2004, ONUSIDA organizaba el Día Mundial del Sida. Escogía un tema para cada año, después de consultarlo con otras organizaciones pero en 2005 la ONUSIDA entregó la responsabilidad de la conmemoración de este día a la organización independiente WAC (World Aids Campaign: Campaña Mundial contra el Sida).


Lema para 2020: Solidaridad mundial, responsabilidad compartida


En 2020, la pandemia mundial de la COVID-19 ha puesto de manifiesto cómo las pandemias hacen tambalear nuestro modo de vida, y cómo la salud está ligada con otros problemas fundamentales, como los derechos humanos, la igualdad de género, el crecimiento económico y la protección social. Por ello, el lema de 2020 para el Día Mundial contra el SIDA es "Solidaridad mundial, responsabilidad compartida".


Datos sobre el SIDA en el mundo


Según ONUSIDA, para 2018 había:


  • 37,9 millones de personas que vivían con el VIH/sida en todo el mundo.
  • 8,1 millones de personas, aproximadamente, que vivían con VIH en todo el mundo y desconocían su estado seropositivo en 2018.
  • 160.000 niños recién infectados con VIH en todo el mundo.
  • 1,7 millones de nuevas infecciones en todo el mundo.
  • Aproximadamente 770.000 muertes relacionadas con el sida en todo el mundo.
  • De las 5.000 nuevas infecciones cada día en 2018, el 61% se registró en África subsahariana.


Son muchos los logros alcanzados en el conocimiento de la infección, de su transmisión y de su prevención, en la mejora de la detección y diagnóstico del VIH/SIDA, así como en los tratamientos que incrementan la calidad de vida y supervivencia; sin embargo entre los retos a los que se enfrenta la sociedad se encuentran la necesidad de intensificar las estrategias de prevención, especialmente en lo referido a la concientización del uso del preservativo, la eliminación del retraso diagnóstico, el desarrollo de una vacuna y un tratamiento curativo.


El Día Mundial del SIDA sigue siendo tan importante hoy como cuando empezó, y continúa recordando a la sociedad y a los Gobiernos que el VIH no ha desaparecido. A día de hoy es fundamental aumentar la financiación para la respuesta al SIDA. También es esencial que la sociedad en su conjunto tome conciencia de cómo el VIH afecta la vida de las personas, para que de este modo podamos poner fin al estigma y la discriminación, y consigamos mejorar la calidad de vida de las personas que viven con el VIH.



Andrea Espinoza.