La inflamación es un proceso natural que protege el cuerpo de una lesión o de la exposición a una sustancia nociva. 

Todos alguna vez la hemos experiementado: moretones en nuestra piel o raspaduras que en su proceso de cicatrización llegan a formar una especia de "costra". Este tipo de inflamación, también denominada: "inflamación aguda", es visible y suele ser de corta duración.
Cuando la inflamación pasa de ser aguda a crónica durando de semanas a años (inflamación latente), ésta puede conducir a enfermedades que afectan nuestro sistema inmune tales como: artritis reumatoide, asma y enfermedades intestinales inflamatorias crónicas (enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, etc), por mencionar algunas de ellas. Aquellos con inflamación crónica tienen además un mayor riesgo de sufrir de obesidad, aterosclerosis, diabetes tipo 2, enfermedades del corazón, distintos tipos de demencia y cáncer.
ABSTRACT

Inflammation is a natural process that protects the body from an injury or exposure to a harmful substance.

For what is commonly referred to as an "Anti-Inflammatory diet", this really isn´t a diet in the usual sense. It´s not about following a meal per se, but rather it´s about incorporating foods that contain potent nutrients that help to reduce our body´s inflammation processes. 

Omega-3 fatty acids and phytonutrients (nutrients that are found mainly in plant sources) have been well recognized for their anti-inflammatory properties. Fatty fish, such as salmon, sardines, anchioves, and rainbow trout are excellent sources of omega-3s.
INFLAMACIÓN CRÓNICA

¿Por qué desarrollamos inflamación crónica?

Dentro de los factores que contribuyen al desarrollo de la inflamación crónica en nuestro organismo están: una mala nutrición, el estrés, las infecciones bacterianas o virales, el envejecimiento y la exposición a largo plazo a toxinas ambientales. Si bien es cierto algunos de éstos factores están fuera de nuestro control (como es el caso del envejecimiento), sí está en nuestras manos el poder mejorar nuestros hábitos alimenticios y del sueño, así como los niveles de estrés a los que nos enfrentamos, con el fin último de mantener nuestro sistema inmune estable y en buen funcionamiento.


DIETA ANTI-INFLAMATORIA

Lo que comúnmente se conoce como una "dieta anti inflamatoria" realmente no es una dieta en el sentido habitual. No se trata de seguir un plan de comidas como tal, sino de reducir el consumo de alimentos pro-inflamatorios, como las grasas trans, y de incorporar alimentos ricos en ácidos grasos esenciales (y verduras) que ayuden a reducir los procesos de inflamación de nuestro organismo.

Los ácidos grasos omega-3 y los fitonutrientes (nutrientes que se encuentran principalmente en fuentes vegetales) han sido mundialmente reconocidos por sus propiedades anti inflamatorias.

Los pescados grasos como el salmón, las sardinas, las anguilas y la trucha, son excelentes fuentes de omega 3. Las semillas de linaza y de chía también contienen cantidades beneficiosas de estos ácidos grasos. Una manera fácil y rápida de consumir éstas semillas es incorporándolas en un batido o licuado con alguna fruta o verdura.

Otros alimentos también considerados anti-inflamatorios son: la carne de ave, los granos integrales, semillas y los frutos secos.

CONSIDERACIONES GENERALES

Es importante tener en cuenta que no es necesario consumir suplementos de omega-3 si ingerimos suficiente en nuestra dieta. 2 porciones completas de algún pescado graso por semana proveen suficiente omega 3 del que necesitamos.

Con respecto a los fitonutrientes, escoja frutas y verduras de diferentes colores cada semana y así  de fácil se asegurará de estar consumiendo todo el espectro completo de nutrientes vegetales.

¿Y si los vegetales no son lo suyo?

Trate de comerlos agregándolos a platillos como "caserolas" o "sopas".

Por otro lado, mantenga siempre en el congelador una bolsa de vegetales congelados. Contrario a lo popularmente se dice, los vegetales congelados son tan nutritivos como los recién comprados en la feria del agricultor, en la verdulería o en las grandes cadenas de supermercados.



Cumplir con los requerimientos nutricionales que nuestro cuerpo necesita es más sencillo de lo que parece. Propóngase comprar un vegetal distinto cada semana o consumir un nuevo producto rico en omega 3.

A todos nos gusta darnos un gustito de vez en cuando, la idea es hacerlo con moderación.

Siempre y cuando las comidas que hagamos estén cargadas de una buena variedad de alimentos saludables (la mayor parte del tiempo), no hay razón para sentirnos culpables por la copa de helado que nos comimos el fin de semana, o por el postre de la abuela.

Alimentarnos mejor es clave para reforzar nuestro sistema inmunológico.

Juan Rodríguez
Licenciado en Enfermería de la Universidad Hispanoamericana de Costa Rica (UH)
Miembro Fundador de Gente Positiva CR