¿Te has preguntado si necesitas tener un lubricante en el cajón junto a tu cama? La respuesta es sí. Y te damos algunos motivos para hacer del lubricante el mejor aliado de tu placer y tu salud sexual.


1. ¿Sexo oral? Los lubricantes saborizados le dan variedad a la experiencia. Antes de comprarlo, revisa los ingredientes del lubricante. Prefiere aquellos a base de agua, los de aceite no son  recomendables si se utiliza preservativo. Opta también por los que no tienen azúcar y que tienen pocos ingredientes añadidos, eso ayuda a evitar irritaciones e infecciones 

2. Es indispensable recurrir a un lubricante cuando se usan vibradores o juguetes, ya que los materiales pueden causar pequeños desgarres y terminar en infecciones.

3. A veces, ajustar el ritmo del deseo en una pareja toma cierto tiempo de adaptación. El lubricante puede ser de gran ayuda para lograr la estipulación precisa en el momento necesario.

4. Los condones suelen resecar la piel, provocando dolor y ardor. Además de hacer menos placentera la experiencia, la sequedad puede provocar pequeñas llagas e infecciones, o bien, romper el preservativo. El lubricante a base de agua es la solución perfecta.

5. Para los hombres que odian usar condón porque les quita sensibilidad, los expertos dicen que poner una gota de lubricante en la cabeza del pene antes de colocarse el preservativo puede aumentar el placer. ¿Ustedes ya hicieron la prueba?

6. La masturbación forma parte de la vida sexual de todo ser humano. Recurrir al lubricante puede facilitarla y hacerla mucho más placentera.

Usar lubricantes a base de agua con condones ayuda reducir la fricción, sin afectar la firmeza del condón. Los lubricantes que no son a base de agua se  corre el riesgo de que se rompa el condón.  Algunos químicos que contienen pueden debilitar el latex de los condones y con la fricción se rompan.