La discriminación es un problema social que es nocivo y perpetúa la desigualdad. Debemos buscar la erradicación de la discriminación en nuestra sociedad, ya que ataca la esencia misma del ser humano. Discriminar es dañar los derechos de cualquier persona simplemente por ser quien es o por creer en lo que cree.

La discriminación puede adoptar diversas formas:
  • La discriminación directa tiene lugar cuando se hace una distinción directa entre grupos de personas, como resultado de la cual los individuos de algunos grupos tienen menos capacidad que los de otros para ejercer sus derechos
  • La discriminación indirecta tiene lugar cuando una ley, una política o una práctica se presenta en términos neutrales (es decir, no hace ninguna distinción explícita) pero perjudica de modo desproporcionado a un grupo o grupos específicos
  • La discriminación interseccional tiene lugar cuando varias formas de discriminación se combinan y dejan a un grupo o grupos específicos en una situación aún mayor de desventaja

En el fondo de todas las formas de discriminación está el prejuicio basado en conceptos de identidad y la necesidad de identificarse con un grupo determinado. Esto puede generar división, odio e, incluso, la deshumanización de otras personas por tener una identidad diferente a la nuestra.

Imagen de piezas rojas y una negra
 
Ser diferente te hace único y especial
 

¿Cuáles son algunos ejemplos de discriminación?

  1. Impedir el acceso a la educación por tener una discapacidad, otra nacionalidad o creencia religiosa, condición de salud, entre otras causas
  2. Prohibir la libre elección de empleo o restringir las oportunidades de acceso, permanencia y ascenso en el mismo
  3. Establecer diferencias en los salarios, las prestaciones y las condiciones laborales para trabajos iguales
  4. Negar o limitar la información sobre los derechos humanos
  5. Negar o condicionar los servicios de atención médica
  6. Impedir la participación en las mismas condiciones, en asociaciones civiles, políticas o de cualquier otro tipo, a causa de una característica particular de la persona o grupo
  7. Negar o condicionar el acceso a cargos por el sexo, preferencia sexual o por el origen étnico

Un prejuicio es un juicio, generalmente negativo, que se forma sin motivo y sin el conocimiento necesario de la verdad. El prejuicio genera una actitud negativa y hostil hacia una persona que identificamos como perteneciente a un grupo particular, por el simple hecho de pertenecer a ese grupo.

Es el pensamiento y actitud, por lo general negativa, que una persona o un individuo tienen ante otra persona o grupo de personas a los que considera ajenos a su grupo de referencia, entendido el grupo como una región, nación, religión, cultura, clase social, orientación sexual, profesión, etc.

Un estereotipo es una imagen mental muy simplificada, con pocos detalles, acerca de un grupo de gente que comparte ciertas cualidades particulares. Puede ser tanto positivo como negativo, aunque normalmente es negativo. Suele ser un conjunto de creencias compartidas socialmente sobre las características de una persona que suelen exagerar un determinado rasgo que se cree que tiene un determinado grupo.

Los estereotipos son ideas semejantes a los prejuicios. Estereotipar consiste en simplificar, en asociar un conjunto simple de ideas sencillas, generalmente adquiridas de otro.

Asumir como propios prejuicios y estereotipos supone dejarse llevar “por lo primero que escuchas o lees” y considerarlo verdadero sin contrastarlo o buscar más información acerca de su validez.

Los prejuicios y los estereotipos pueden influir de manera negativa en las relaciones entre grupos sociales y dificultar su convivencia.


Los prejuicios y los estereotipos son la base de actitudes discriminatorias y pueden tener graves consecuencias en la convivencia, hasta convertirse en un absurdo móvil para emplear la violencia y la agresión hacia otros seres humanos.

El estereotipo y el prejuicio, como una predisposición personal, se traducen en comportamientos negativos hacia una persona o grupo de personas. Dichos comportamientos (reales y observables) son llamados discriminación.

La discriminación supone maltratar o limitar posibilidades a personas, por tener características especiales que definen su pertenencia a un grupo. La discriminación refuerza el prejuicio. Asimismo, el prejuicio suele crear y sustentar la discriminación.

Las actitudes negativas hacia otros grupos sociales, tienen múltiples consecuencias en la vida de las personas, tanto de las víctimas como de los victimarios.

Para las personas discriminadas, las actitudes de este tipo generan exclusión y aumentan las brechas sociales de los grupos humanos. Las personas discriminadas, por ejemplo, suelen tener menos acceso a servicios sociales, oportunidades educativas o de promoción profesional.

Desde el punto de vista moral, son una injusticia hacia las personas y grupos víctimas del prejuicio pues se basan, como sabemos, en conocimientos insuficientes sobre lo que es real y verdadero.

Todo ello tiene como consecuencia una limitación en las relaciones sociales, crean una cerrazón hacia determinados conocimientos de las características de los grupos discriminados, generan actitudes de rechazo hacia las personas que integran dichos grupos. Los prejuicios pueden incluso llegar a generar violencia hacia a las personas pertenecientes a un grupo y, a su vez, encuentros violentos entre grupos.

Las personas con menos prejuicios tienen más facilidad para relacionarse con personas distintas y tener vínculos “más sanos” con los demás, ya que esto permite tener buenas relaciones, independientemente de quienes sean, favoreciendo un disfrute mayor de las diferencias en términos de creencias y valores, incluso en relación a temas difíciles como la religión o la política.

Aparte de la discriminación, existen otras acciones que pueden tener consecuencias graves en nuestra vida cotidiana, como lo son:

  • La evitación: evitar al grupo o a la persona, no hablarle, no querer verlo/a.
  • El abuso verbal o insulto: hablar negativamente del grupo o la persona que identificamos con el grupo.
  • El empleo de la violencia.
  • El acoso: anular la personalidad de una persona mediante el insulto y la violencia de grupo.
  • El asesinato o el genocidio: la destrucción física de una persona o grupo humano.

Como podrás ver, todas las personas estamos expuestas a experimentar la discriminación e, incluso, a formar parte de este proceso. Por ello es importante que no permitamos que nuestros prejuicios o estereotipos puedan afectar los derechos de las personas.

 

Colectivo VIH

Fundación Gente Positiva

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